domingo, 18 de julio de 2010



No soy buena haciendo regalos...tal vez es porque me cuesta darme cuenta lo que le gusta a la gente o simplemente soy una amarreta de mierda. La cuestión es que hacer regalos es tan complicado para mí que termino cayendo en el cliché del llaverito y la tarjeta perdorra que va a terminar en el tacho de basura en menos de dos días.

Y cómo hablándole a un psicólogo: todo empezó con mi madre. Cada regalo de cumpleaños/día de la madre/navidad que le hice en la infancia terminaba en el tacho junto con mi entusiasmo...y la influencia se me pegó; nada mejor que un regalo para darte cuenta que tan poco te conoce la gente: a los 17 años mis mejores amigas me regalaron una rana de peluche...me querés explicar para que corno quiero yo una rana de peluche??? Cuatro años de conocernos y lo mejor que podés hacer es eso????

Por mi parte, creo que la actitud es directamente proporcional a la clase de regalos que recibís. Mi actitud dice: "cualquier cosa que me compres va a terminar en el fondo del ropero o en la basura", y por eso la gente me regala dinero...quién mejor para regalarme lo que me gusta que yo misma?

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